domingo, 4 de octubre de 2015

Entrevista Ultima Cifra (02/03/2012)

Más o menos para noviembre de 2010 se formo Ultima Cifra. Para esa misma época una especie de fiebre quinielera se apodero sus integrantes, y con un método estadístico empezaron a jugar y ganar a la quiniela “Para que te des una idea yo en Enero me fui de vacaciones y me gaste 16 lucas en 15 días” cuenta Alejandro. Se volvieron místicos “armamos una teoría. Todo era plausible a ser traducido en números. No hay misterio, es todo numerología.” Se juntaban a comer asado y tenían largas discusiones “pensábamos en términos de determinismo, causalidad” Cuenta Sebastián, y además “teníamos una proyección muy extraña, como sabíamos que estábamos ganando tanta plata decíamos “bueno podríamos empezar a equiparnos”. Íbamos a comprar un proyector, un micro”. De pronto la suerte cambio y el método dejo de funcionar, fue entonces, nos cuenta Nahuel que “perdimos 5 lucas” y “se fue la filosofía al carajo”. De ahí viene el nombre, la Ultima Cifra es a lo jugaban en aquella épocas de buena fortuna. Tal vez convenga tener en cuenta que tres de los integrantes de la banda son estudiantes de Filosofía, y tal vez por eso mismo toda la aventura quinielera alcanzo ribetes filosóficos. La banda se compone con Alejandro Moyano (25) en el bajo: Sebastián Busto (30) en Guitarra, voz y teclados; Ezequiel Martinelli (23) en Guitarra y Nahuel Lanzon (23) en batería. Grabaron ya tres Actos, como le llaman ellos, una especie de álbum, un formato conceptual, que no es ni un disco ni un EP. Incluyen entre 4 y 6 temas por acto y se descargan gratuitamente por internet. La idea, nos cuentan, al final de la experiencia es remasterizar todo y hacer un álbum de 26 temas como presentación de una banda que tal vez ya no precise presentación. Estuvimos en un ensayo, y luego en la casa de Alejandro. Y mientras compartíamos una pizza, hablamos de los actos, de la música y estos tiempos de transición.

¿Como se acercan a la música? ¿Como es la experiencia musical de cada Uno?

Ezequiel: Creo que tenía dieciséis años y mi viejo me dio un disco de Rash. Me acuerdo, el tema era Yyz y nada. Volé. Me imagine gente debatiendo una guerra. Si: lime; un tablero de ajedrez. Y a partir de ahí empecé a escuchar guitarristas instrumentales, Satriani, Vai. Los tipos que escuche primeramente eran como grandes instrumentistas y me llamo mucho la atención lo que podían expresar desde la guitarra y no desde la voz. Pase por muchos profesores. Por profes de rock, pase por un profe más de conservatorio. Y bueno, es muy autodidacta mi formación. Algunos profesores eran específicamente para técnica y otros eran específicamente para conocimiento musical, digamos teoría, armonía. Y bueno, después, experimentar.

Nahuel: Yo empecé digamos a escuchar mi estilo, lo que después terminó siendo mi estilo, a eso de los doce, trece años. Que arranque con un poco de metal, un poco de algo más pesado. En ese momento era muy fanático de Rata Blanca. No se porque motivo me llamo mas la atención la batería que otro instrumento. Es como que, no se, veía un video en Mtv y me parecía mas copado ver al baterista que lo que hacia el guitarrista ponele. Me interesaba más. Y estuve un año rompiendo las bolas a ver si aprendía o no y a los 14 empecé batería. Fui con profesor, fui un año y medio, después no fui más. Lo que paso fue en el medio, a los 15 empecé a escuchar Dream Theater, y ahí esta (Mike) Portnoy que es un baterista, que digamos, cambia todo el concepto de batería. Bah a mi entender, como diagramar un tema en la batería. O sea cuando escucho a Portnoy, escucho otra forma de tocar la batería que era totalmente distinta a lo que venia escuchando. Generalmente, por como esta armado, digamos el rock, la batería siempre es base, rulo y para de contar. Hay casos, siempre aparte, pero Portnoy lo que tiene de diferente es que se armaba los temas a partir de la batería y el bajo; y la guitarra viene después. Entonces yo de los 15, sin mucha técnica ya empezaba a querer tocar temas de Dream Theater, temas que eran complejos, temas que duraban 8, 9 minutos, temas que necesitaban doble pedal que no tenía. Que tenía que emularlo. O sea, me obligaba el mismo gusto a desafiarme técnicamente. La mayoría de las bandas que tuve en ese momento fueron así, de metal, metal progresivo. Así hasta Última Cifra. Mi idea nunca era ser músico, no decía “quiero ser músico de conservatorio” sino que tocaba lo que me gustaba.

Alejandro: Yo me acerque a la música porque mi vieja era muy melómana, en casa había 700 discos originales, se escuchaba mucha musca. A mis catorce años mi vieja empezó a salir con un músico. Me acerque a la música por él. Fue mi profesor durante dos o tres años. Tocaba la guitarra, tuvimos una banda juntos, se llamaba Matices, era una banda de folklore fusión. Cuando mi vieja falleció, lo deje de ver y corte con la música. Pero básicamente mi acercamiento fue estar con el novio de mi vieja en ese momento.

Sebastián: Bueno, mi viejo tenía un piano en casa. Mi viejo es un tipo que toca muy bien el piano, tocaba, porque ahora lo tiene de adorno, porque paso a ser mi piano. Pero es un egresado de conservatorio y cuando yo era chico tocaba mucho y tocaba muy bien. Yo no tenia aparte ninguna clase de referencia de pianista. Pensaba que era el mejor pianista del mundo. Literalmente. Era mi rollo: el mejor pianista del mundo era mi viejo. Porque me asombraba que tenía la capacidad, que en una instancia la tiene cualquier músico medianamente decente, de sacar un tema. Mi viejo tocaba cualquier tema, yo le hacia escuchar un tema y lo tocaba y a mi me volaba la cabeza. Y entonces me dio por tener un piano, y empecé a tocar mucho el piano. Pero es un instrumento complejo para meter en el rock o al menos no es el instrumento rockero por excelencia. Cuando uno piensa en términos de rock, piensa en la batería, piensa en la guitarra. Nadie piensa en un piano. No era un teclado era un piano. Entonces yo estaba ahí que tocaba el piano bastante bien para tener ocho, nueve años y de pronto un día veo el mini show que hacen los Guns in Roses en el recital del homenaje a Freddy Mercury y ahí me dije “noooo, esta, esta es la onda” porque era el gran momento de los Guns in Roses, era la banda mas conocida del mundo. Sonaban del carajo y Axel tenia una actitud muy contundente, un tipo que se paraba en el escenario y a mi me ponía los pelos de punta. Dije “yo quiero hacer rock”.
Y para mi, yo siempre soy como muy extremo; Para mi era el mejor cantante del mundo (risas) Y automáticamente reconocí que no iba a poder cantar nunca así, con ese tipo de alaridos. Dije “el mas copado acá es Axel, el segundo mas copado es Slash” Entonces me puse a tocar la guitarra, le pedi a mi viejo una guitarra y me fui al conservatorio. Hice todo ese recorrido ¿no? Y después bueno, arme una banda, no anduvo, el cantante era medio desastre. Lo echamos, buscamos otro cantante y le pusimos otro nombre a la banda. Y al año y medio se fue el cantante también o tuvimos que echar al cantante de nuevo y tuvimos que empezar de cero. Y me di cuenta ahí que lo que a mi mas me convenía era cantar. Fue una cuestión casi practica desde mi punto de vista porque dije “si yo empezara a cantar va a ser mucho mas fácil sostener una relativa estabilidad en una banda porque tenia el criterio de… bueno por ahí si se iba el bajista la peleamos. Pero que se vaya el cantante era un problema, había que empezar de cero”. Después me di cuenta que no es cierto, porque tuve otras bandas cantando y no funciono y la banda se va al carajo igual. Eso termino dando como resultado este hibrido, que estoy cantando, tocando la guitarra y el teclado, que recién ahora me estoy empezando sentir cómodo en esa posición. Como que estoy empezando a entender un poco como moverme ¿viste?

Sobre los discos que están en internet. Los tres actos ¿como es que los grabaron? Además tienen como una lógica, hay un desarrollo entre los temas.

Sebastián: estamos intentando que sea conceptual sin caer en el formato radical de hacer un continuo, que las letras tengan un hilo operístico. Como sucede por ahí en una bandas de metal progresivo dónde se desarrolla una historia. Acá las canciones son independientes, vos podes tomar una de un acto y una de otro y en cierta medida creo que la relación la empezamos a establecer a posteriori. En cierta medida se la imprimimos después. Creo que esa es la habilidad que tenemos de la filosofía. Es un poco lo que paso con el nombre. Era un símbolo, un chiste de la quiniela, y nosotros encontramos el rollo para imprimirle cierta filosofía, cierto componente místico. Y un poco con los actos, el concepto fuerte, al menos yo, lo estoy empezando a sentir ahora que vamos por la mitad y empiezo a hacer una lectura un poco general de lo que venimos haciendo.

Nahuel: Lo que paso fue que, cuando teníamos los temas del primer acto grabado. O sea sabíamos que se iba a llamar primer acto. Que tire la idea para no llamarlo un EP: porque generalmente las bandas lo que suelen hacer es un EP y al toque o después el disco. El EP es como una carta de presentación y ya después salen al disco y nosotros sabíamos que no íbamos a hacer eso por una cuestión económica principalmente y también un poco porque somos medio reacios a hacer el camino del disco todavía. Porque sentimos que no es conveniente el disco. En este momento de la banda, no nos conoce nadie y el que compra el Cd va a ser un amigo tuyo, con lo cual la plata no la recuperas nunca y también por que las ventas de cd hoy por hoy. Habiendo internet tener un cd es casi…

Alejandro: anacrónico

Sebastián: Yo creo que en relación a los actos esta quedando algo super original. No es que la originalidad tenga un valor intrínseco ¿no? Porque puede ser original y ser una mierda. Pero si algo bastante denso, en el buen sentido de la palabra. Yo creo que tiene un contenido. Es algo que sin ánimo de ofender, yo no estoy encontrando mucho. Yo creo que hoy se esta apostando mucho por fijarse que esta sucediendo en el mercado. Hoy lo que esta sucediendo son canciones bien grabadas, bien armadas, relativamente pegadizas y simples y para de contar. Las bandas más o menos mainstream de ahora ¿no? Y yo creo que nosotros estamos asumiendo una serie de buenos riesgos con esto.

Alejandro: creo que colgar los temas por internet para que todo el mundo se los pueda bajar, totalmente gratis un poco también busca redefinir el negocio de la música como esta planteado ahora que ¿a quien beneficia? ¿Por qué alguien puede no tener acceso a la cultura?

Nahuel: También es un poco, no digo que nosotros lo vayamos a hacer pero si el colectivo de lo que seria el under en el mundo, tarde o temprano va a tener que gestionar formas de romper el monopolio de la difusión de la información y la música.

Sebastián: por ahí estamos en un momento muy de transición en relación a la música en general ¿no? A la cuestión artística en su conjunto. Es como si esta tecnología hubiera irrumpido de pronto y nos haya llenado a todos de posibilidades. Pero también es cierto que lo que se siente como momento transitivo es que no haya algo resuelto en el sentido de que sabemos como marcha la cosa. ¿Qué estoy tratando de decir? Por ejemplo que por ahí a todo el mundo o la gran mayor parte de la gente tiene las herramientas para grabar pero no todo el mundo sabe que hacer con esas herramientas. Porque no es solamente una computadora, el (Ezequiel) estudio sonido y eso es muy importante también. Yo no te voy a decir que extraño la industria pero lo que si es cierto de la industria, es que mal que mal sabia trabajar. Es decir, vos ibas a grabar, ibas a grabar con un tipo que sabia grabarte y con un productor que relativamente sabía arreglar las canciones. Es decir, no hay que desconocer que detrás de Pink Floyd también había un productor. Hay que reconocer que la industria que en este momento esta cayendo deja desamparados a los músicos y los músicos van a tener que saber suplir también esas cuestiones.

Tocar en vivo. ¿Cuántas veces tocaron? ¿Como fue el arreglo?

Sebastián: es muy similar a lo que te decía de la industria y el desamparo. Somos músicos, somos artistas y tocar es lindo. Ahora, el disfrute implica pasar, mirar para el costado en relación a todo un contexto que no esta bueno. Es decir, no es cómodo y en gran medida va en contra de la propuesta artística. Porque te la desmerece, es decir, tocas en un lugar que suena para el culo, en un espacio super reducido, no hay luces. y eso realmente no es lo mejor

Alejandro: antes de tocar estas cargando los equipos. Yo la última vez que tocamos, era tocar y me temblaban los brazos de la fuerza que había hecho.

Sebastián: para que te des una idea cuando soda estero saca el primer disco, lo presenta en el Teatro Astros. Primer disco en un teatro de la concha de su madre. Independientemente de que es una banda excepcional, eso te lo daba la discográfica. Hay que encontrar la manera, porque lo cierto es que uno sale a pelear la fecha. No es lo mismo que te la salga a pelear el manager, alguien que te la sepa pelear y que este promocionada tu fecha. El músico hoy tiene que hacer demasiados trabajos, es el plomo, es el que hace el volante, es el manager, es el que hace la prensa. Eso no es cómodo y uno lo hace porque le gusta la música. El under, como espectador, no me conmueve demasiado. Pero no me conmueve porque tengo que adivinar demasiado. Yo digo “uh, estos pibes en buenas condiciones pueden hacer algo realmente bueno, pero en este momento no se si me parece tan bueno”.
Nahuel: tampoco hay una movida eso influye muchísimo. Porque juntar ahora 5 bandas para tocar en un lugar copado es muy difícil y es el triple de difícil de lo que era antes de cromagnon. Y no es la misma la calidad de show que podes hacer 5 bandas o cuatro o tres que pongan, no digo mucha plata, pero que pongan entre todos, buena voluntad para hacerlo que una sola banda contra un bar o un pub que siempre te caga. Te cobran fortuna, te tratan para el orto, porque tampoco sos una estrella, sos un boludo que va a tocar con una banda. Es todo estresante salvo la hora u hora y media que estas tocando.

¿Como componen?

Alejandro: alguien trae una melodía, tres acordes que le gusto o un riff y no se, alguien trae la letra. Y es como que se conjuga todo a la vez. Al principio teníamos un método que se llamaba “chúpame la pija” (risas) A partir de una palabra o una frase, en el cifrado americano sacábamos los acordes que tenia. Entonces decíamos “perro” no, perro justo no.
Sebastián: tiene una E, es un Mi.

Alejandro: PERRO –PATO, ponele. Tiene una E y un La (en cifrado americano seria la A). El (Sebastián) me cuenta el método y me dice “a ver decime algo” bueno “chupame la pija” le digo. Y quedo Do y La. Y ahí surgió el primer tema que era La Condena.

Nahuel: pero ahora ya mejoramos un poco (risas)

Sebastián: yo lo sigo usando en cierta medida cuando armo algo, porque es lo que te evita la hoja en blanco, después vos vas coloreando, llega un momento que la canción se la tendrías que adjudicar a alguna otra cosa. Lo que siempre pensé en términos de compositor es desarrollar un método que no dependa de la inspiración. Es decir, si tengo que hacer una canción. Sé que puedo sentarme y en media hora tengo un tema. Puede ser una mierda pero es un tema. Conozco mucha gente, muchos artistas que son escritores, que son pintores o son lo que fuera; que tienen, que están vacíos por momentos. Tienen una especie de crisis, de bloqueo. A mi no me pasa porque yo tengo un método. Imagínate un humorista que tiene que trabajar para un diario, que tiene que hacer una entrega. Va desarrollando un método y no creo que este en contra de la inspiración. El propio Picasso decía “la inspiración existe pero me agarra trabajando” Y eso es cierto, no te podes quedar en la cama esperando que llegue el tema porque nunca va a llegar. Incluso yo laburo desde una perspectiva inconsciente, no necesito sentarme y buscar la palabra. Es lo que te permite cuando tenes lo fundamental de la teoría musical en la mano.

Muchas gracias.


* Esta entrevista se publicó Originalmente en la Revista Digital Noviembre Nº6 de Marzo de 2012. Las fotos son de Alejandro Spataro y la corrección de Maria Eugenia Alcatena.

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